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martes, 31 de agosto de 2010

La Cámara de Madrid promueve la vigilancia tecnológica en las pymes para evitar pérdidas de recursos en innovación

Madrid, 31 de agosto de 2010. Las empresas europeas pierden 30.000 millones de euros al año trabajando en innovaciones o invenciones que ya están patentadas. Con este dato ha comenzado Eva García, de la consultora RTDI, el seminario práctico “Vigilancia Tecnológica al servicio de la innovación empresarial”, organizado por la Cámara de Madrid.

La vigilancia tecnológica implica que cualquier compañía con un producto o una tecnología en el mercado debe saber en qué productos se está trabajando; qué tecnologías emergen, crecen y cuáles se quedan obsoletas; y conocer quiénes son los líderes tecnológicos en su sector.

La implantación de este sistema tiene como objetivo la anticipación, ya que alerta sobre posibles cambios o amenazas de sectores competidores o de otros distintos al de la empresa. También implica reducir riesgos, ya que permite, por ejemplo, descubrir si otras compañías están copiando directamente un producto o servicio. Otra de las ventajas de este proceso es que garantiza el progreso, pues ayuda a detectar oportunidades de inversión y comercialización.

Además, la vigilancia tecnológica fomenta la innovación ya que contribuye a detectar ideas y nuevas soluciones como qué orientación deben seguir los proyectos de I+D+i de la empresa y su enfoque técnico. Por último, la vigilancia tecnológica tiene como objetivo también la cooperación, pues favorece el contacto con nuevos clientes, con expertos o con los socios más adecuados en proyectos conjuntos de I+D+i reduciendo así el esfuerzo económico.

A lo largo del seminario organizado por la Cámara de Madrid se ha hecho especial hincapié en que la vigilancia está cada más al alcance de la pyme innovadora y va dejando de ser una herramienta reservada solo para las grandes compañías: cualquier empresa puede obtener resultados visibles con una práctica organizada de observación del entorno y un tratamiento adecuado de la información recogida.

El proceso que ha de seguir una empresa para implantar un sistema de vigilancia tecnológica comienza por definir necesidades y objetivos, para continuar con la selección de las fuentes de información de las que extraer y captar los datos que luego se organizarán, analizarán y seleccionarán. La última fase corresponde a la toma de decisiones, es decir, trazar planes y estrategias tecnológicas minimizando así la incertidumbre.

Aprovechar las ayudas públicas
Para ayudar a las pymes madrileñas a informarse y acceder a los programas nacionales e internacionales de ayudas y subvenciones a la I+D+i, la Cámara de Comercio de Madrid forma parte de la Red PIDI, que promueve el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI). En el primer semestre de este año, la Cámara ha atendido 69 consultas de empresas interesadas en estos programas.

Además, y a fin de contribuir a mejorar la participación de las empresas madrileñas en las convocatorias públicas de ayudas de nivel nacional y del séptimo Programa Marco de I+D+i y el Programa Marco de Innovación y Competitividad (CIP), y como parte de su colaboración en el convenio de ayudas IDI (investigación, desarrollo e innovación) puesto en marcha junto con la Comunidad de Madrid, la Cámara de Comercio ofrece a las pymes madrileñas su servicio y experiencia para preparar las memorias técnicas necesarias. Gracias a ello, la Cámara de Madrid prevé ayudar este año a presentar 27 propuestas de carácter internacional, 24 de carácter nacional y cuatro licitaciones europeas.

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