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jueves, 17 de mayo de 2012

A los empresarios...perdón, perdón!!: a los emprendedores


Ya falta menos para que los autónomos y Pymes puedan contratar. De momento, ya se sabe, 8 de cada 10 no pueden asumir contrataciones porque no pueden acceder a las líneas de crédito que hasta el momento, parecen estar tan sólo abiertas para los propios bancos.


Mientras llega la famosa y esperada Ley de Emprendedores, que no es otra cosa que una ley para facilitar la labor para contratar y contribuir así a que la lista del paro deje de crecer mes a mes, quizás podamos hacer un esfuerzo de autocrítica y empezar a dejarnos de palabras bonitas que significan lo mismo en realidad.


Ahora está de moda ser emprendedor, los emprendedores, los laboratorios de ideas, los hubs, y todo lo relacionado con lo que significa emprender. Me encanta saber que en España cada vez hay más de estos talentos, que con su esfuerzo y narices, sacan o intentan sacar adelante una idea, y a la gente que en ese proceso encuentra un puesto de trabajo, pero, ¿realmente creéis que hay diferencia entre el emprendedor y el empresario?
En la era de lo políticamente correcto, donde todo vale excepto las palabras, ya se sabe lo que ocurre: una guerra es un conflicto, una crisis económica es en realidad un bache y por supuesto, un empresario es un explotador, aquí sólo emprendedores.
Ahora bien, resulta que en los últimos años se está viviendo un boom en lo que al término emprendedor se refiere. Ya sabéis por qué, en realidad son empresarios que también prefieren hacerse llamar a sí mismos emprendedores, porque cualquiera sale a la calle después de la famita que les han creado algunos. Muchos de ellos se han dado cuenta cuando han crecido que también son empresarios, aunque en su día fuera mejor y más cool decir emprendedores.

Nadie va a venir a sacarnos las castañas del fuego. Quizás muchos esperan que llegue alguien y les ofrezca una nómina de 1.000 euros mensuales para así ya estar tranquilo, pero, ¿luego qué?, ¿demonizaremos al que te paga como se le ha hecho hasta ahora, o es demasiado pedir que la gente tenga un mínimo de inquietud y se replantee si puede aportar algo más a la sociedad que tender la mano? ¿Emprendedores sí pero empresarios no?

Vamos hombre. Ahora tenemos 5,5 millones de personas que podrían ser empresarios, o perdón, perdón, emprendedores. Es una idea, es un esfuerzo, algo que aportar distinto, una forma de ver las cosas de otra manera, una utilidad. Podemos hacer dos cosas: esperar a que alguien nos solucione la vida, como parece que en España estamos acostumbrados o ser serios y llamar a las cosas por su nombre. El 80 % de los autónomos son pequeñas o medianas empresas o emprendedores, llamadlo cómo queráis. Aquellos empresarios malditos, los explotadores, los que se quedaron con tus derechos y te los pisan y restriegan por las narices, los que anularon tus derechos, aquellos malvados forrados, lo podemos dejar ya para las películas que con suerte, no encontrarán financiación. Es hora de arrimar el hombro, de trabajar y de tener ideas. En España tenemos muchas cosas para conseguirlo: el trabajo ya lo perdimos así que, ¿qué más podemos perder?

Alfonso U. Hornedo







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