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miércoles, 4 de junio de 2014

¿Desplazo trabajadores de confianza a mis principales mercados de exportación o me ahorro el quebradero de cabeza?

Ana Gazarian, consejera delegada de la consultora EMS Employee Mobility Solutions, se lo imaginaba y, por eso, nada más ponerse de pie en medio del público que llenaba el aforo de una jornada sobre expatriación de trabajadores en mercados internacionales en la Cámara de Comercio de Madrid, preguntó: "¿Cuántos de ustedes son de Recursos Humanos?" Casi todos alzaron el brazo. "Me lo imaginaba", apuntó Gazarian. "¿Y cuántos de ustedes funcionan como unidad de gestión?", continuó. Apenas dos alzaron el brazo.

La expatriación de trabajadores es un tema complicado de gestionar para las empresas. Según datos del INE, desde el 2008 hasta mediados del 2013 (último dato disponible), 260.000 españoles trabajan fuera de las fronteras nacionales. En 2012 se registró, además, un aumento notable de los que tomaron rumbo al exterior: 16.618 en total, un 22% más que en los tres años precedentes. Muchos de ellos trabajan para empresas que han decidido apostar por su mayor proyección en mercados internacionales en vista de la caída del negocio nacional.

Lo que apenas se vislumbra es el auténtico desafío que las empresas y los trabajadores afrontan cuando ambos se deciden a esta iniciativa, ya que no existe una regulación específica que rija la relación laboral a este respecto en España. La única referencia al desplazamiento de trabajadores la contiene el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 40 y, si bien se refiere al traslado entre distintos centros de una misma empresa, no está precisamente ideado para aplicarse en el ámbito internacional.

Gazarian explicó a los presentes que casi más importante que el propio contrato de trabajo del trabajador desplazado a otro mercado es el acuerdo entre las partes. Por lo demás, “en todo contrato los abogados sabemos que lo más importante es la fecha de inicio y la de fin”, lo que le dio a pie a señalar una cuestión legal de suma importancia: no por haber liquidado lo que corresponde a un trabajador por su contrato en el país de origen, se considera siempre resuelto dicho contrato laboral  en el país de destino.

La máxima responsable de esta consultora especializada en el desplazamiento internacional de trabajadores ofreció toda una serie de consejos generales para poner sobre aviso a la audiencia. Resaltó la importancia de tramitar el visado pertinente para el trabajador y, desde luego, que éste nunca debe confundirse con el permiso de trabajo.

Estos trámites con las autoridades de cada país tienen su importancia a la hora de gestionar el desplazamiento de trabajadores. Gazarian apuntó que en el caso de Estados Unidos y los países anglosajones hay que extremar la cautela con la veracidad de la información entregada, ya que en su sistema legal “no hay error pequeño”. En otros países, como ocurre con Brasil, la burocracia es tan intensa como tediosa, por lo que “es importante gestionar muy bien los tiempos de llegada del trabajador”.

La directora de este departamento de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Madrid, Elsa Salvadores, animó a todos los presentes a acudir al servicio de desplazamiento de trabajadores de la entidad cameral, que, con el apoyo experto de EMS Employee Mobility Solutions, ofrece a las empresas "una gestión integral del proceso de expatriación de las empresas con vocación internacional".






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